
La ceremonia tuvo lugar el sábado en la parroquia de San Josemaría en Alcorcón y las madres decidieron no interrumpir su embarazo tras ser asistidas por la Asociación Más Futuro y los Rescatadores Juan Pablo II.
La ceremonia fue presidida por el obispo de la Diócesis de Getafe, Ginés García Beltrán y contó con la presencia de las familias, padrinos y amigos, quienes acompañaron a los pequeños en este sacramento de iniciación cristiana. Los niños fueron bautizados tras haber sido «rescatados del aborto» a las puertas de varios centros abortistas, según destacan en una nota.
Durante su homilía, el obispo se dirigió a los padres para enfatizar el valor de la vida, señalando que, a través del Bautismo, los hijos reciben no solo la vida física por parte de sus progenitores, sino también “la herencia de la vida eterna”.
También denunció que “una cultura que defiende la muerte es una cultura llamada a morir, pero si defiende la vida, está llamada a vivir, «y nosotros estamos hechos no para la muerte, sino para la vida”, reafirmando que “la vida es del Señor”, no propiedad de los hombres.
García Beltrán se refirió a la vida de los niños como un “milagro”, una obra que solo puede hacer Dios, y agradeció a los padres su “colaboración con él en la obra de la creación”, instándoles a dar gracias al Señor por la vida de sus hijos. Subrayó que “el cristiano es aquel que se siente agradecido porque toda la vida es un don”.
El prelado animó a los padres a educarlos en la fe con el objetivo de la “vida eterna”, pues “vuestros hijos están hechos para el cielo”.
Finalmente, Ginés García Beltrán dedicó unas palabras de aliento a los voluntarios de la Asociación Más Futuro y los Rescatadores Juan Pablo II, agradeciendo su labor y animándoles a “seguir trabajando», y a no os cansarse a pesar de las dificultades.
Evento tradicional
Se trata de un evento habitual en la Diócesis de Getafe, a la que pertenecen 48 municipios entre ellos Boadilla del Monte, y está inmersa en la puesta en marcha de su nuevo Plan de Evangelización. Este bautizo colectivo se enmarca en la labor de apoyo a la vida, en colaboración con la Asociación Más Futuro y la plataforma Rescatadores Juan Pablo II.
Cada octubre se hace visible esta respuesta de la Iglesia a las familias que atraviesan dificultades y que han optado por continuar con su embarazo tras ser asistidas por estos grupos, que ofrecen apoyo a las madres en las puertas de los centros abortistas. La ceremonia pone el foco en la celebración de la vida y la integración de los recién nacidos en la comunidad de fe.
Abortos
Según fuentes oficiales, en 2024 se realizaron 18.149 interrupciones voluntarias del embarazo en la Comunidad de Madrid, la mayoría en centros privados. Esa cifra se corresponde con mujeres residentes, a las que habría que añadir 2.932 más de las no residentes que realizaron esa práctica en la región.
La tasa oficial de abortos en 2024 fue de 13,56 interrupciones voluntarias del embarazo por cada 1.000 mujeres de entre 15 y 44 años, según datos del Ministerio de Sanidad. Esta cifra coloca a Madrid como la tercera comunidad autónoma con la más alta en España, solo superada por Cataluña y Baleares. La media nacional fue inferior, situándose en 12,36 por cada 1.000 mujeres en el mismo rango de edad.







