El Ayuntamiento de Boadilla del Monte lo abrió ayer al tráfico, desde la avenida Infante don Luis y la M-513, evitando el paso por la glorieta que sobrevuela esa vía de circunvalación.
Afronta ahora la preparación de otros proyectos en los accesos al municipio como el soterramiento de la M-50 en el entorno de la avda. Condesa de Chinchón.
Se trata de «una de las actuaciones más importantes que se han acometido en Boadilla del Monte en la última década», ha señalado el alcalde, Javier Úbeda, quien considera que ayudará a descongestionar el tráfico de esta salida de la localidad, que a diario transitan unos 1.200 conductores en hora punta.
Ha explicado que «es la solución que autorizaron las dos administraciones de las que dependen las vías afectadas», en alusión al Gobierno central (por la M-50) y al autonómico (por la M-513) y ha costado casi cuatro millones de euros IVA incluido.
Los trabajos comenzaron en septiembre de 2023 y debían haber finalizado el pasado mes de mayo pero al iniciar las obras encontraron una serie de canalizaciones que provocaron el retraso de los mismos. Consistieron en modificar el acceso a la M-513 desde la estación de servicio, generar un tercer carril en esta vía y ampliar a dos el ramal de entrada a ella desde la avenida Infante D. Luis, uno de los cuales hace de hace de vía de circunvalación para facilitar esa incorporación directa a la M-50. Además, han mejorado la protección acústica de las viviendas situadas en la calle Ramón y Cajal, con la instalación de pantallas acústicas fonoabsorbentes.
Nuevos proyectos
Por otro lado, el Ayuntamiento está trabajando en otros proyectos, como la duplicación de la M-513 desde la mitad de Valenoso hasta la M-50; el soterramiento de esta en el entorno de la avda. Condesa de Chinchón y la glorieta de la avda. Monte Segovia; la construcción de una nueva glorieta en la prolongación de la avda. Condesa de Chinchón y la ejecución de conexiones más directas y fluidas con la M-513 y la M-50 en todo el entorno.







