Desde ayer se puede pagar directamente con tarjeta bancaria en toda la red de Metro de Madrid.
Además, la Comunidad de Madrid implantará un sistema de pago inteligente que calculará automáticamente la tarifa más ventajosa para el usuario en el transporte público.
En relación a la tarjeta bancaria, la medida permite a los usuarios validar el billete sencillo directamente en los 1.249 tornos de las estaciones utilizando las de crédito o débito, tanto en formato físico como a través de dispositivos móviles y relojes inteligentes con tecnología contactless. Esta iniciativa busca «agilizar la entrada de viajeros, reducir los tiempos de espera en las horas de mayor afluencia y evitar las colas en las máquinas expendedoras de títulos», explicaron.
La implantación de este sistema en Metro de Madrid coincide con la previsión de eventos de gran concurrencia en la región madrileña, como la visita del papa León XIV (para lo que ampliará el horario) y la celebración del Gran Premio de Fórmula 1. Con la habilitación de este método, que convivirá con la Tarjeta de Transporte Público (TTP) y los abonos tradicionales, las autoridades autonómicas pretenden absorber el incremento de la demanda con mayor fluidez. Asimismo, todos los accesos se han equipado con lectores de códigos QR para diversificar las opciones de validación digital.
Esta actualización tecnológica cuenta con financiación de la Unión Europea a través de los fondos Next Generation.
Sistema pago inteligente
Por otro lado, el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid ha autorizado la contratación de una asistencia técnica especializada para el desarrollo de un sistema de pago inteligente basado en la tecnología Account-Based Ticketing (ABT).
Este contrato cuenta con un presupuesto de 2,7 millones de euros y una duración inicial de tres años, prorrogable hasta un máximo de cinco, encargándose el equipo externo de supervisar y asegurar el cumplimiento de los plazos del proyecto.
El sistema ABT, cuya entrada en funcionamiento está prevista para el último trimestre de 2027, permitirá unificar el acceso a Metro, autobuses y Cercanías sin necesidad de soportes físicos ni recargas previas. La principal característica de esta herramienta es el cálculo automático de la tarifa más ventajosa para el ciudadano en función de los viajes realizados durante un periodo de tiempo determinado.
Esta reforma global conlleva una inversión de 42,7 millones de euros por parte del Ejecutivo regional, con el objetivo de equiparar el sistema madrileño a los estándares tecnológicos vigentes en metrópolis como Londres, Nueva York o Singapur.







