
Los de Boadilla del Monte cayeron ayer en Vallecas en el partido correspondiente a la primera jornada.
Primer partido oficial de la temporada baloncestística del Jofemesa ADC Boadilla, ante un Centro Deportivo Vallecas (CDV), uno de los equipos fuertes de la competición (llegaron a la final four la temporada pasada), un bloque hecho. A eso se añade una pretemporada atípica en forma de lesiones para los boadillenses, lo que ha condicionado mucho la preparación, y un plantel que todavía espera algunas incorporaciones, tal y como contó el entrenador, Nacho Frade, en esta entrevista en pódcast en Boadilladigital.
No obstante, los visitantes se presentaron en el encuentro con un equipo con caras muy conocidas para ‘La Marea Verde’, plagado de canteranos y juventud y con Pancho y Adrián, «un orgullo», ha reconocido Frade.
El primer cuarto estuvo lleno de imprecisiones de ambos equipos, aunque, sobre todo de los visitantes. Esto se tradujo en pérdidas de balones, lo que propició canastas fáciles de los vallecanos; a lo que se añadieron fallos incomprensibles ante lo que deberían ser canastas fáciles. De esta forma, el primer cuarto concluyó con un igualado 18-15.
El segundo asalto siguió por los mismos derroteros, CDV muy serio y constante, mientras que Jofemesa ADC Boadilla combinaba buenas defensas con despistes de alevines y pérdidas de benjamines. Esto hizo que se llegara al descanso con un merecido 42-35 y con un lastre de 15 pérdidas de balón para los visitantes.
Remontada y sangría
En la reanudación, Frade confió en recuperar esa renta perdida, ya que el margen de mejora era grande. No obstante, fueron los vallecanos quienes anotaron por primera vez tras el descanso, elevando su renta a nueve puntos. Sin embargo, eso no amedrentó a los boadillenses, quienes encadenaron varios minutos de buen juego y buena defensa, endosando un parcial de 2-7, para un 44-42.
El técnico local paró la inercia visitante con un buen tiempo muerto. Esto hizo que sus jugadores volvieran fuertes a cancha y metieron una marcha más a un encuentro igualado. Los nervios volvieron agarrotar a los jóvenes jugadores de Jofemesa ADC Boadilla, quienes encadenaron en un minuto sendas pérdidas, y triple local, para un 50-42. Pero no quedó ahí la sangría. A ella se sumó un nuevo tiro libre visitante errado, y un nuevo triple anotado por parte de un inspirado CDV, lo que llevó al 53-46 en el minuto 25.
Tampoco ayudó a los visitantes una antideportiva en contra, que conllevó dos tiros libres anotados y un nuevo triple tras posesión. Esto hizo que la sangría fuera a más; desembocó en las prisas boadillenses, peor ataque estático, ansiedad, individualismo, y esto se tradujo atrás, en desajustes defensivos y en facilidades para el experimentado CDV, que dejó el marcador en 65-48 al acabar el tercer cuarto, y sin apenas opciones de competir para los visitantes.
La dinámica no cambió en el último periodo y los números así lo mostraban: 23 de 38 en tiros libres y el 2 de 14 en triples, combinado con más de 25 pérdidas, y un contundente 84-61 final.
Frade reconoció que la «concentración no fue la necesaria para un partido de Nacional ante uno de los favoritos de la categoría». En este sentido apuntó a que deben «crecer como equipo y mentalmente afrontar mejor los momentos donde las cosas se tuercen. Aprender a sufrir primero y disfrutar sufriendo en el campo segundo son nuestras asignaturas pendientes». No obstante, apuntó a que «esto acaba de empezar» y está «seguro que este equipo nos lo va a hacer pasar muy bien».
Ahora, tras esta primera derrota, que les sitúa penúltimos del grupo Impar de la clasificación de la Liga VIPS, deben realizar un trabajo intenso porque el margen de mejora es grande. El objetivo, preparar la próxima jornada que les llevará a la cancha de Rivas el próximo sábado por la tarde.







