
Estructura y operativa de los grupos
Cada uno de los 41 grupos criminales operaba bajo una estructura organizada con funciones claramente definidas entre sus miembros. Estas tareas incluían la recopilación de datos de las posibles víctimas, el envío de mensajes fraudulentos (vía SMS o WhatsApp), la gestión de líneas telefónicas y, finalmente, la descapitalización del dinero obtenido.
El dinero estafado era «blanqueado» mediante diferentes vías para dificultar el rastreo policial y ocultar su origen ilícito. Los métodos de descapitalización incluían retiradas en efectivo, transferencias nacionales e internacionales, y compras con tarjetas bancarias. Este sistema no solo permitía la estafa, sino también el blanqueo de capitales a través de la fragmentación y dispersión de los fondos. Muchos de los encartados ya contaban con antecedentes previos por delitos similares. Los detenidos han sido puestos a disposición judicial.
Frecuencia
Este tipo de delitos se ha hecho frecuente en los últimos años. Según cifras del Ministerio del Interior, en 2024 hubo más de 238 denuncias, con más de 100 detenidos y más de 850.000 € estafados confirmados ese año gracias a varias operaciones policiales.
Alicante, Barcelona, Málaga, Madrid, Girona, Granada y Valencia son las regiones en donde se han contabilizado más casos.
Consejos de la Guardia Civil para evitar el timo
Para prevenir que los ciudadanos se conviertan en víctimas de este tipo de fraudes, la Guardia Civil ha ofrecido una serie de consejos clave:
- Dudar de los mensajes instantáneos que provengan de números desconocidos.
- Verificar la identidad del familiar: se recomienda contrastar directamente con el hijo o hija si la situación de apuro es cierta.
- Sospechar siempre de cualquier situación de emergencia comunicada desde un número no guardado en la agenda.
- Realizar alguna pregunta de seguridad cuya respuesta solo conozca el familiar.
- No realizar transferencias de dinero a números que no figuren en la agenda de contactos.







