
El objetivo es facilitar la movidad de 175.000 potenciales viajeros diarios de Metro en conexión directa con Sol, Gran Vía o Atocha.
El Gobierno regional está estudiando la ampliación de la línea 1 de Metro hasta el desarrollo urbano Madrid Nuevo Norte. La prolongación partiría desde Chamartín (actualmente L1 y 10) para continuar el trayecto por las tres nuevas estaciones que ejecutará la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, con los nombres provisionales de Centro de Negocios, Fuencarral Sur y Fuencarral Norte.
De forma paralela, la Dirección General de Infraestructuras estudia modificar el trazado de la L4 para integrar en su recorrido la parada de Bambú y que su finalde línea sea Chamartín, en lugar de Pinar de Chamartín, lo que eliminaría el actual transbordo. Con esta ampliación, pasaría a tener 25 estaciones y 16,8 kilómetros.
Para llevar a cabo la reorganización, el Ejecutivo regional someterá este proyecto a información pública a partir de septiembre para que las entidades públicas y privadas interesadas, además de los ciudadanos, puedan presentar observaciones y sugerencias que contribuyan a mejorar la planificación.
Según han explicado, en una fase inicial se acometerán las actuaciones para redistribuir las líneas 1 y 4, los cuales podrían estar operativos en el 2030 y, posteriormente, se construirá la conexión con Fuencarral Norte. «El programa de trabajo se adaptará a la disponibilidad del suelo del desarrollo urbanístico de Madrid Nuevo Norte necesario para acometerla», han detallado.
La línea 1 fue la primera en construirse y ponerse en funcionamiento en el año 1919 y en 2024 fue la segunda más utilizada por más de 100 millones de viajeros.
La posibilidad de iniciar esta ampliación se produce a pocos días del comienzo de las obras de automatización de la línea 6 de Matro previstas para el 31 de mayo, y que han provocado el rechazo de algunos de los maquinistas. Desde el Sindicato del Colectivo de Maquinistas de Metro de Madrid (SCMM) ha reafirmado su defensa del «valor humano». Según un comunicado: «nunca hemos estado a favor de la automatización del servicio, y el tiempo nos ha dado la razón. Situaciones críticas como la pandemia de Covid-19, el temporal Filomena o el reciente apagón eléctrico a nivel nacional han demostrado que el compromiso, la profesionalidad y la capacidad de respuesta del personal son insustituibles».







