El Ministerio de Transportes destina esta inversión a mejorar la seguridad vial, renovar sistemas de contención y aplicar medidas para reducir la huella de carbono en las autovías A-4 y A-2.
La medida, autorizada previamente por el Consejo de Ministros, busca garantizar las condiciones de circulación, vialidad y seguridad en la región mediante un modelo de servicios y obras de carácter integral en la incluidas en la Red de Carreteras del Estado.
El grueso de las actuaciones se concentrará en diferentes tramos de la autovía del Sur (A-4), donde contemplan la implantación de nuevos sistemas de contención en ambas calzadas entre los kilómetros 5,1 y 52,3. Asimismo, el proyecto incluye operaciones de mantenimiento en un tramo de 30 kilómetros de la autovía del Nordeste (A-2).
Los contratos tendrán una duración inicial de tres años, con la opción de prorrogarse por dos años adicionales y una extensión máxima de nueve meses más. Entre las labores ordinarias que asumirán las empresas adjudicatarias se encuentran la vigilancia de las vías, la atención rápida en accidentes, los trabajos de vialidad invernal ante nevadas, el mantenimiento de las comunicaciones y la conservación de la calidad de la plataforma.
Consumo energético y descarbonización
Como novedad técnica, los pliegos de condiciones de esta licitación promueven la sostenibilidad y la reducción del impacto ambiental de las carreteras madrileñas. Las empresas adjudicatarias tendrán la obligación de presentar, en sus primeros seis meses de contrato, un plan de descarbonización específico para conseguir un balance neutro en carbono de toda la actividad desarrollada.
Para lograrlo, Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible exigirá medidas que reduzcan las emisiones directas y compensen la huella ecológica, tales como el uso de sistemas de autoconsumo energético, la implantación de iluminación de bajo consumo (tecnología LED) y la incorporación de vehículos eléctricos a la flota de mantenimiento de las autovías.
Esta gran inversión estatal en infraestructuras se suma a otras intervenciones en los accesos de la región. Como la licitación del proyecto para el estudio de ampliación de la M-50 con un tercer carril en los accesos a Boadilla del Monte, una obra de gran calado para los conductores del suroeste de la Comunidad de Madrid.







