El Ayuntamiento de Boadilla del Monte ha puesto en servicio 13 nuevos puntos de recarga para vehículos eléctricos en diferentes zonas de la localidad.
Estos elementos incorporan mejoras tecnológicas respecto a los anteriores modelos del municipio, al incrementar su potencia de los 22 kilovatios (Kw) a los 30 Kw, lo que permitirá ofrecer una modalidad de carga rápida a los usuarios.
La principal novedad del despliegue para cargar un coche eléctrico radica en la transformación de los anteriores cargadores simples en dispositivos dobles. De este modo, las infraestructuras actuales posibilitan la conexión y el abastecimiento simultáneo de dos vehículos en cada uno de los tótems instalados, optimizando el espacio público disponible para la electromovilidad.
La gestión operativa de las instalaciones, que incluye la localización de las estaciones, la reserva de plaza y el abono de las recargas energéticas, se realiza de forma centralizada por parte de los conductores a través de la aplicación informática para dispositivos móviles ‘Recarga Pública Iberdrola’.
Las 13 nuevas ubicaciones operativas se distribuyen por las calles Comunidad de Navarra, número 2; Isla Lobeiras, 2; Valle del Cares, aproximadamente a la altura del 20 D; Monteguadalupe, 6; Miguel Ángel Cantero Oliva, 1; y Sigüenza, 5. Asimismo, se encuentran activos en el aparcamiento de la calle Severo Ochoa; la avenida Isabel de Farnesio, 19; calle Azorín, 1; Cristóbal Colón, 12; Playa Lanzada, en las inmediaciones del número 19; calle María Estuardo; y la calle Méndez Núñez, a la altura aproximada del número 10.
El plan municipal, que comenzó el pasado mes de febrero, contempla una próxima fase de expansión con la activación a corto plazo de nuevos terminales de suministro en el paseo de Madrid, 9; la avenida Selección Española de Fútbol; la calle Pablo Sorozábal, cerca del número 56; la avenida Montepríncipe; el camino de San Sebastián; y la carretera de Villaviciosa, concretamente en el área del Recinto Ferial.
El Consistorio comenzó a cobrar por las recargas en septiembre de 2025 con el objetivo de ahorrar casi 300.000 euros anuales a las arcas municipales.







