
Javier Úbeda, presidente del PP de Boadilla del Monte lo expresó ayer en una nota en la que adviertió que no van a permitir «que esto se tape con una declaración superficial ni que pase al olvido mediático».
El presidente del PP de Boadilla y alcalde del municipio exigió explicaciones inmediatas al Gobierno y agradeció la entrega de todos los que ayudaron en medio de la incertidumbre.
Ayer lunes se cumplió justo una semana del apagón que dejó sin suministro eléctrico a millones de españoles, y desde el Partido Popular de Boadilla del Monte alzaron la voz para reclamar «claridad, responsabilidad y respeto hacia los vecinos».
«El 28 de abril vivimos algo que jamás habíamos sufrido: un apagón generalizado, inesperado y sin información. Lo peor fue la incertidumbre que afectó a miles de familias, vecinos y trabajadores. Una semana después, permanece el apagón informativo del Gobierno», afirmó Úbeda.
Pese a que en la localidad hubo normalidad como consecuencia del apgón, según declararon fuentes del Consistorio y de la Guardia Civil a Boadilladigital, los populares señalaron que durante aquellas horas, «muchos vecinos vivieron situaciones de extrema tensión: personas atrapadas en ascensores, electrodependientes con su salud en riesgo, padres que no podían llegar a tiempo a recoger a sus hijos en los colegios, negocios paralizados, y un transporte público completamente colapsado».
El regidor señaló a la «la falta de previsión y respuesta» por parte del Gobierno, algo, «alarmante». Y declaró que «en un país como España, esto no puede suceder y no puede olvidarse tan fácilmente».
Asimismo, advirtió: «no vamos a permitir que esto se tape con una declaración superficial ni que pase al olvido mediático. Lo único que deberían haber sido rápidas son las explicaciones». Y exigió que «se informe con rigor sobre qué falló y qué se va a hacer para que no vuelva a suceder».
Los populares seguirán «exigiendo claridad, exigiendo respeto a los vecinos y reconociendo siempre la labor de quienes, a pesar de todo, estuvieron a la altura». En este sentido, agradecieron a «a todos los que dieron lo mejor de sí mismos mientras el sistema fallaba», y mencionan a técnicos de ascensores, a los profesionales sanitarios, a los profesores y trabajadores de centros educativos, a los conductores y profesionales del transporte, «con mención especial a los del Metro Ligero», a los dependientes de los supermercados, a los conserjes de edificios públicos y privados, a la Policía Local, Protección Civil y Guardia Civil, y a centenares de vecinos anónimos, «que ofrecieron ayuda a quienes la necesitaban».







