Inicio EN CLAVE MOTOR

Cinco maneras eficaces de quitar el hielo del parabrisas sin dañar la luna

0

parabrisas de coche con hieloEl hielo en el parabrisas no es solo “frío”: suele formarse por la combinación de humedad y una luna que se enfría durante la noche (a veces incluso más que el aire) por radiación hacia el cielo. En esas mañanas, lo importante es despejar toda la zona de visión con un método que no castigue el cristal, las escobillas ni el sistema de lavado.

Estamos en pleno invierno y si la semana pasada contamos 5 pasos para arrancar el vehículo, esta hablamos de 5 soluciones que funcionan de verdad para quitar el hielo en el  parabrisas: prevenir si puedes, aportar calor de forma progresiva desde dentro, usar un deshielante adecuado, retirar el hielo con herramienta correcta y rematar con un lavaparabrisas de invierno. Y lo que conviene evitar es igual de claro: nada de agua muy caliente ni de “forzar” los limpiaparabrisas con las escobillas pegadas.

Y es que en nuestro país la rotura de lunas en invierno puede pasar con frecuencia, tal y como reflejan algunos informes. Los cambios bruscos de temperatura son la causa más habitual; generan tensiones en el cristal que pueden provocar grietas o roturas completas. También se agravan los chinazos, ya que el frío hace que el vidrio se contraiga y la grieta se extienda rápidamente.

Otro factor son las granizadas invernales (cada vez más frecuentes en algunas zonas de España), y el impacto puede romper o astillar las lunas.

La noche anterior: pon una barrera

Si el coche duerme en la calle, lo más eficaz y limpio es cubrir el parabrisas con una funda específica o con un cartón grande bien fijado. Evitas que se forme la capa de hielo y reduces el riesgo de que las escobillas queden adheridas al cristal.

Calor desde dentro, pero progresivo

Arranca el motor y activa el modo desempañado dirigido al parabrisas. La clave técnica es subir la temperatura de forma gradual, para evitar cambios bruscos en el cristal. Si tu coche equipa parabrisas térmico o resistencias, utilízalos: están diseñados para aportar calor de manera uniforme y controlada.

Deshielante específico: rápido y uniforme

Un spray deshielante (los típicos descongelantes de lunas) está formulado para ablandar la capa de hielo sin castigar gomas y escobillas. Aplícalo y dale unos segundos: reduces esfuerzo de raspado y evitas insistir de más, que es cuando suelen aparecer marcas por arrastre de suciedad.

Rasqueta de plástico: la herramienta correcta

La retirada mecánica más segura es una rasqueta de plástico, con pasadas firmes y controladas. Evita improvisaciones con objetos metálicos o duros: pueden marcar el vidrio. Y, muy importante, no accione el limpiaparabrisas hasta haber eliminado el hielo y despegado las escobillas; si están adheridas, puedes estropearlas o forzar el mecanismo.

Lavaparabrisas de invierno y escobillas en buen estado

Son los elementos que muchos olvidan. Cuando la capa principal ya está fuera, termina con el lavaparabrisas y el barrido, pero solo si llevas líquido limpiaparabrisas de invierno (con anticongelante). Si rellenas con agua, puedes encontrarte pulverizadores bloqueados o un rendimiento pobre justo cuando más lo necesitas. Revisa también el estado de las escobillas: con hielo, una goma fatigada deja velo y empeora la visibilidad.

Regla de oro: nunca agua muy caliente

No eches agua muy caliente sobre el parabrisas helado. El riesgo es el choque térmico (dilatación desigual del vidrio), y se agrava si la luna ya tiene un impacto previo. Además, esa agua puede enfriarse de golpe y recongelarse.

RECIBE NUESTRAS NOTICIAS DE FORMA SEMANAL

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí