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ITV, cómo pasarla a la primera y elegir una estación adecuada

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Pegatina ITVLuces, neumáticos, frenos, emisiones y pequeños detalles suelen ser los fallos más recurrentes en la Inspección Técnica de Vehículos (ITV).

Según los últimos datos del Ministerio de Industria y Turismo, correspondientes a 2024, en torno al 81 por ciento de los vehículos inspeccionados en todas las categorías aprueban la ITV a la primera; el 82 % en el caso de los turismos.

Asimismo, el 32,7 % del parque obligado a pasarla, incumplió la obligación legal, porcentaje ligeramente mejor que el 33,2 % de 2023 pero peor que el 26,6 % de 2017.

Entre los principales defectos graves detectados (alrededor del 75 % concentrados en cuatro sistemas): alumbrado y señalización, 22,6 %; emisiones contaminantes, 21,5 %, ruedas, neumáticos y suspensión, 19,9 % y frenos el 11,4 %.

Ante estas cifras, en nuestra sección ‘En clave motor’, tras contar el pasado diciembre si se puede circular sin ella si se tiene cita previa, ahora explicamos qué mira realmente la ITV y cómo puedes preparar el coche para mejorar al máximo las opciones de salir con informe favorable a la primera.

Luces y señalización.

Las luces son el motivo de rechazo más frecuente y también de los más fáciles de evitar.

  • Comprueba que funcionan todas: de posición, cruce (cortas), carretera (largas), antiniebla, intermitentes, luces de freno, marcha atrás y la de matrícula.
  • Fíjate en que ninguna bombilla esté fundida y que no haya diferencias de intensidad llamativas entre lados.
  • Revisa los pilotos: si están rotos, con grietas o dejan pasar agua, pueden considerarse defecto grave.
  • Comprueba el mando de las luces de emergencia (warning).

Si ves que las cortas alumbran demasiado alto o demasiado bajo, pide que te regulen la altura en un taller: es rápido y barato, y ten en cuenta que en la línea de ITV casi siempre lo revisan.

Neumáticos, frenos y suspensión.
Neumáticos
  • La profundidad legal mínima del dibujo es de 1,6 mm, pero por debajo de 3 mm el agarre en mojado cae mucho.
  • Revisa que el desgaste sea uniforme: si está “comido” por dentro o por fuera, puede haber problemas de alineado o suspensión.
  • Comprueba que no tengan cortes, “huevos”, ni hilos de la carcasa a la vista. Cualquiera de estos fallos puede suponer ITV desfavorable.
  • Verifica que la medida, índice de carga y código de velocidad coinciden con los que figuran en la ficha técnica. 
Frenos
  • Si el pedal vibra, se hunde demasiado o el coche se va hacia un lado al frenar, es muy probable que la ITV detecte un desequilibrio en el frenómetro.
  • Comprueba el nivel de líquido de frenos (entre las marcas min y max). Si baja, puede haber desgaste acusado de pastillas o una fuga. 
Suspensión y dirección
  • Ruidos secos al pasar baches, balanceos exagerados o un coche que “rebota” varias veces tras un badén suelen indicar amortiguadores cansados.
  • Un volante torcido cuando vas recto o un coche que se va a un lado incluso con las ruedas alineadas pueden señalar problemas de dirección.
Parabrisas, limpiaparabrisas y matrícula.

La ITV también mira que tengas buena visibilidad y que tu coche se identifique correctamente.

  • Parabrisas: una grieta grande o impactos en la zona de visión directa del conductor pueden ser motivo de rechazo. Una reparación a tiempo suele ser más barata que cambiar la luna.
  • Escobillas y agua: si las escobillas dejan el cristal lleno de velos o rayas, cámbialas. Rellena el depósito de lavaparabrisas: lo probarán.
  • Retrovisores: deben estar completos, bien sujetos y sin roturas graves en los espejos.
  • Matrícula: tiene que leerse con claridad, sin dobleces, sin tornillos tapando letras y con la placa bien fijada.
Emisiones y escape.
  • Revisa que no esté encendido el testigo de fallo motor (check engine) o el de avería en sistema anticontaminación. Con ese elemento fijo es muy probable que no pases.
  • Unos días antes, asegúrate de que el coche ha tenido uso normal y algún tramo en carretera para alcanzar bien la temperatura. Los trayectos muy cortos continuados empeoran las emisiones, sobre todo en diésel.
  • Vigila humos visibles: negro denso al acelerar, azul (consumo de aceite) o blanco continuo no son buena señal.

En diésel modernos, un filtro de partículas (DPF) muy colmatado puede disparar las emisiones o incluso encender avisos en el cuadro. No recomiendes ni uses “trucos” ilegales como anular EGR o DPF: además de ser sancionable, puede dar problemas graves en la ITV.

Cinturones, asientos y testigos del cuadro.
  • Cinturones: comprueba que todos se abrochan, recogen bien y no están deshilachados. Los anclajes de los asientos deben estar firmes.
  • Airbags: si la luz de airbag se queda fija, es defecto grave. Lo mismo pasa con ABS o ESP encendidos permanentemente.
  • Puertas y elevalunas: han de abrir y cerrar bien desde dentro y desde fuera; en caso de emergencia, es esencial.

Antes de entrar a la línea de ITV, fíjate en qué testigos se quedan encendidos con el motor en marcha. Si no es algo justificable (por ejemplo, el avisador del cinturón que salta porque vas solo a la línea y no lo llevas puesto), conviene revisarlo.

Papeles en regla y pequeños detalles.

Cada vez más datos se cruzan de forma telemática, pero sigue siendo clave que todo esté al día:

  • Permiso de circulación y ficha técnica actualizados.
  • Seguro obligatorio en vigor (lo consultan telemáticamente, pero si lo tienes pendiente, te puedes encontrar con un problema doble).
  • Pegatina ambiental y antigua de ITV bien colocadas si te corresponden.

Revisa también que no haya aristas cortantes en la carrocería (golpes con chapa levantada) y que los paragolpes estén bien sujetos. No miran la estética, pero sí lo que pueda suponer un riesgo.

Elegir una estación ITV adecuada.
  • Proximidad y comodidad.
    • Ubicación: elige una estación que te quede cómoda por cercanía a tu casa o trabajo.

    • Horario: comprueba que su apertura y cierre se ajuste a tus necesidades.

    • Cita Previa: todas las ITV de la Dirección General de Tráfico la requieren. Revisa la facilidad de su sistema de reserva online o telefónico y si suelen tener mucha disponibilidad o hay que esperar mucho tiempo.

  • Reputación y opiniones.
    • Comentarios de usuarios: busca opiniones en Google Maps o foros. Te darán una idea sobre la amabilidad del personal, la rapidez de la inspección y el trato general.

    • Nivel de exigencia: aunque la normativa es la misma, a veces se percibe que algunas estaciones son más «estrictas» que otras. Las opiniones te pueden dar alguna pista, pero lo más importante es llevar tu coche en buen estado.

  • Precio.
    • Tarifas variadas: en muchas comunidades autónomas no están reguladas y cada estación puede tener un precio diferente. Investiga y compara los precios para tu tipo de vehículo (turismo, diésel/gasolina, etc.).

    • Ofertas/descuentos: algunas ITV lanzan promociones o descuentos en ciertos horarios o días.

  • Servicios adicionales.
    • Rapidez: si sueles ir con el tiempo justo, busca comentarios sobre la velocidad del proceso. El tiempo medio suele ser de 20 a 30 minutos.

    • Trato: una ITV con personal amable y dispuesto a resolver dudas puede hacer la experiencia mucho más agradable.

 

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