A través de 810 profesionales de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, sobre todo de Enfermería.
Finaliza 2025 y casi 7.000 estudiantes de Secundaria y FP han recibido técnicas de primeros auxilios, según datos de la Consejería de Educación.
En concreto, han llevado a cabo 196 talleres donde los alumnos han aprendido procedimientos esenciales para actuar de manera inicial ante una situación de urgencia provocada por un accidente o una enfermedad. Entre ellos destacan la asistencia en los minutos previos, la colocación de la víctima en posición lateral de seguridad y la petición de ayuda a servicios oficiales de emergencias.
Los adolescentes participantes en esta iniciativa de la sanidad pública madrileña también han recibido formación en la realización de maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) o de soporte vital básico, como por ejemplo en las compresiones torácicas o el uso de un desfibrilador externo automático. Se trata de habilidades fundamentales para actuar con rapidez y aumentar las posibilidades de supervivencia hasta la llegada de los servicios sanitarios, algo que también es esencial ante un accidente de tráfico.
Estas actividades formativas se enmarcan en la Estrategia de Salud Comunitaria de Atención Primaria de la Comunidad de Madrid, que, desde 2022, tiene como objetivo mejorar el bienestar de la población mediante el desarrollo de estrategias de prevención, promoción de hábitos saludables y el impulso de acciones que refuercen la capacitación de la ciudadanía en el cuidado de su propia salud.
Salvar vidas
No existen estadísticas oficiales específicas publicadas para España en 2024 y 2025 que indiquen de forma clara cuántas vidas se han salvado gracias a técnicas de primeros auxilios aplicadas por ciudadanos o personal no sanitario, aunque sí están disponible son datos relacionados con paradas cardiacas y supervivencia, que sirven como indicador indirecto del impacto de primeras intervenciones.
Las paradas cardiacas extrahospitalarias tienen una supervivencia al alta hospitalaria de en torno al 10,8 %, una cifra superior a la media europea (7,5 %). Este porcentaje refleja en parte el impacto de las actuaciones previas (como RCP básica antes de la llegada de los servicios sanitarios).
Se estima que en en nuetro país se producen unas 30.000 paradas cardiacas fuera del hospital cada año, de las cuales solo entre el 5 % y el 10 % sobreviven cuando se aplican maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) efectivas y envío rápido de desfibriladores. Aplicando la tasa de supervivencia al total del total de paradas, podría implicar una estimación de 3.000 vidas salvadas al año.







