
Así lo ha afirmado Mónica Carbajal, la presidenta de la asamblea comarcal Sierra Oeste de Cruz Roja en la Comunidad de Madrid en esta entrevista en pódcast con Boadilladigital.
Mónica Carbajal es vecina de Boadilla del Monte desde hace 20 años. En 2020, a raíz de la pandemia de la COVID-19, se hizo voluntaria de Cruz Roja y en 2023 fue elegida presidenta de la asamblea comarcal Sierra Oeste de Cruz Roja, que da cobertura a 15 localidades como a la propia boadillense, Brunete, Villanueva de la Cañana, Villanueva del Pardillo o San Martín de Valdeiglesias, entre otras.
La labor de esta institución llega a los vecinos que los necesitan en esos municipios. Están puerta a puerta, en el día a día, tal y como lo demuestra las cifras de intervenciones en 2024 en el que ayudaron a 2.914 personas, 250 más que en 2023, tal y como contó este periódico en esta noticia de mayo.

Carbajal ha incidido en que se trata de que los 14 trabajadores y los 337 voluntarios «están ayudando «en nuestro entorno, en nuestro barrio, en nuestro pueblo». En su opinión, en la actual situación, «cada vez hay más personas que necesitan la ayuda de Cruz Roja», porque han aumentado las que se encuentran en extrema vulnerabilidad y no pueden hacer frente a sus necesidades básicas. Ha contado que han notado el aumento de quienes no pueden hacer frente al alquiler o a la hipoteca debido a estar desempleado, pero también entre quienes tienen empleo pero no les llega para el pago de la vivienda.
Entre otras cuestiones, ha señalado el aumento del envejecimiento de la población en esa zona de la Comunidad de Madrid y personas mayores que viven en soledad y necesitan ayuda (un ejemplo es que de las 91 atendidas en Boadilla del Monte, 47 pertenecían a ese colectivo); las dificultades que tienen los municipios más pequeños de su competencia; el descenso de voluntarios o el de socios; así como los planes que tienen para los dos próximos años.
Alejandro Revilla Canora







