
En un acto presidido por el obispo, Ginés García Beltrán, y el cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo Cano, que ha bendecido las estancias.
La Diócesis de Getafe ha inaugurado y bendecido oficialmente este viernes la nueva Casa de la Iglesia. Este edificio, ubicado en el municipio getafense, funcionará como sede administrativa de la Curia episcopal y como residencia para sacerdotes jubilados, culminando un proyecto que permanecía inacabado desde el año 2001.
El acto ha estado presidido por el obispo Ginés García Beltrán, quien ha definido el nuevo espacio como un «signo de comunión y esperanza». La ceremonia de bendición de las estancias ha corrido a cargo del cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo Cano, quien estuvo acompañado por el obispo auxiliar de Getafe, José María Avendaño; el cardenal arzobispo emérito de Madrid, Antonio María Rouco Varela; el obispo emérito de Getafe, Joaquín María López de Andújar; y el emérito de Alcalá de Henares, Juan Antonio Reig, y algunas autoridades civiles y militares.
Un centro administrativo y pastoral para 48 municipios
La apertura de esta sede centraliza los servicios de una diócesis que abarca 48 municipios del sur y suroeste de la Comunidad de Madrid, incluyendo localidades como Boadilla del Monte, Alcorcón o Móstoles. El edificio no solo albergará las oficinas del obispado, sino que ya acoge a los primeros siete sacerdotes mayores que residen en la Casa Sacerdotal (consta de 31 habitaciones y está ubicada en la calle Averroes 9), cumpliendo así el objetivo de ofrecer un «hogar digno y fraterno» a quienes han dedicado su vida al servicio del Evangelio, según destacó García Beltrán.
La nueva infraestructura permitirá mejorar la eficiencia en la gestión de los recursos pastorales y la atención a los fieles de toda la diócesis.
Un hito histórico tras décadas de espera
El obispo García Beltrán subrayó durante su intervención que esta inauguración no es solo la apertura de un inmueble, sino la materialización de un «sueño» largamente esperado por la comunidad diocesana. El edificio, que había quedado paralizado durante años, representa ahora un motor de evangelización y una «casa de misericordia» para el clero.
Al evento asistieron figuras destacadas como la alcaldesa de Getafe, Sara Hernández Barroso, y representantes de las fuerzas de seguridad, como la Guardia Civil y el Ejército del Aire. Según detallan fuentes de la Diócesis de Getafe, la puesta en marcha de esta sede es uno de los hitos más importantes desde su creación, consolidando su estructura institucional tras más de tres décadas de historia independiente de la archidiócesis de Madrid.
Con la Casa de la Iglesia en pleno funcionamiento, la Diócesis de Getafe inicia una nueva etapa orientada a la mejora del servicio asistencial y la acogida, reforzando los lazos entre los diferentes arciprestazgos y las comunidades parroquiales que conforman este territorio del sur madrileño, y lo hace inmersa en el nuevo Plan de Evangelización 2026- 2030 que presentó en octubre de 2025.







