
La Encuesta de Población Activa (EPA) refleja la reducción del desempleo general hasta situar la tasa de paro por debajo del 10 %, mientras decrece el número de los trabajadores por cuenta propia y los creadores de empleo.
El mercado laboral español bajó de la cota del 10 % de paro por primera vez desde 2008 tras registrar una importante caída del desempleo en el período de abril a junio, una tendencia global de crecimiento que no ha evitado la contracción en el colectivo de trabajadores por cuenta propia.
Según refleja la última Encuesta de Población Activa (EPA) elaborada por el Instituto Nacional de Estadística (INE), el total de ocupados en el país alcanzó las 22.779.000 personas al término del segundo trimestre del año, tras sumar 486.000 trabajadores respecto al primer trimestre.
En términos de desempleo, el número total de parados descendió en 213.300 personas en el trimestre hasta situarse en 2.495.300, lo que dejó la tasa de desempleo general en el 9,87 %. En el conjunto del último año, la ocupación ha repuntado en 510.200 personas (+2,29 %) y el paro acumulado se ha reducido en 57.800 (-2,26 %).
El repunte global del empleo contrasta con el balance del trabajo autónomo. Los datos del INE muestran un descenso de 42.900 autónomos en el trimestre (-1,33 %) y una pérdida interanual acumulada de 99.700 efectivos (-3,04 %).
La mayor contracción se concentró en la categoría de empleadores (aquellos profesionales por cuenta propia que cuentan con asalariados en sus plantillas), cuyo grupo se redujo en 42.500 personas en tres meses (-4,36 %) y en 27.700 en la comparativa interanual (-2,88 %). Por su parte, los autónomos sin trabajadores a su cargo descendieron en 10.700 miembros de abril a junio y acumularon un recorte de 89.300 personas en un año. La única modalidad en positivo fue la de las ayudas familiares, que creció en 12.200 integrantes.
Desde la Federación Nacional de Asociaciones de Trabajadores Autónomos (ATA), su presidente, Lorenzo Amor, valoró los resultados como «una buena EPA para el empleo, mala para los autónomos y pésima para los generadores de empleo». Amor apuntó a la presión fiscal, los sobrecostes operativos y los trámites administrativos como los principales factores que dificultan la continuidad de las actividades por cuenta propia y la plantilla que sostienen.
Sectores y evolución territorial
La Comunidad de Madrid alcanza la cifra de ocupados más alta de la serie histórica, con 3.631.300 personas. En comparación con el trimestre anterior, este indicador ha crecido en 62.100 personas, lo que supone un aumento del 1,7%. Los datos reflejan que el empleo en la región como de calidad, ya que el 88,5% de los asalariados tiene contrato indefinido, 3,6 puntos por encima de la media nacional.
La evolución en las demás comunidades autónomas sitúa a Cataluña al frente de la creación de puestos de trabajo trimestral con 130.800 nuevos ocupados y el mayor descenso en la cifra de desempleados (-92.600). Illes Balears registró la tasa de paro más baja de España con un 6,11 %, en tanto que Andalucía presentó la cifra más alta con un 14,56 %.
Por sectores económicos, el incremento del trimestre vino impulsado por los Servicios (394.000 ocupados más), la Construcción (60.000) y la Industria (38.200), mientras que la Agricultura registró una pérdida de 6.200 trabajadores. Por tipo de empleador, la iniciativa privada lideró la creación de puestos con 501.600 incorporaciones frente al recorte de 15.600 empleos en el sector público.
El debilitamiento continuado de la iniciativa privada independiente entronca de forma directa con los condicionantes económicos y operativos que condicionan la actividad de los profesionales por cuenta propia, un colectivo sobre el que recientemente Boadilladigital informó que el 75,6 por ciento de los autónomos ha subido sus precios en el último año para afrontar el alza de los costes.







