Una investigación del Instituto Madrileño de Estudios Avanzados IMDEA Networks ha demostrado que pueden ser rastreadas mediante un receptor de radio, revelando un riesgo oculto de privacidad.
La mayoría de los automóviles modernos están equipados con un Sistema de Monitorización de Presión de Neumáticos, obligatorio desde finales de los años 2000 en muchos países por su contribución a la seguridad vial y regulado por el Reglamento (CE) nº 661/2009. Éste emplea pequeños sensores en cada rueda para controlar la presión, y envía señales inalámbricas al ordenador del vehículo para avisar al conductor si alguno está desinflado.
Durante un estudio de 10 semanas, investigadores de IMDEA Networks, junto con sus socios europeos, recopilaron señales de más de 20.000 vehículos y descubrieron que estos sensores también mandan un número de identificación único en señales inalámbricas claras y sin cifrar. Esto significa que cualquier persona cercana con un receptor de radio sencillo puede capturarlas y volver a reconocer el mismo coche más tarde.
La mayor parte del rastreo actual utiliza cámaras que necesitan visibilidad directa y clara. Sin embargo, los investigadores explican que desde los neumáticos se envían automáticamente señales de radio que atraviesan paredes y otros vehículos, lo que permite que pequeños receptores inalámbricos ocultos las capturen sin ser detectados y se puede reconocer el mismo coche repetidamente sin necesidad de leer la matrícula.
Bajo coste para el robo de datos
Para comprobar el alcance de esta posible toma de datos, los investigadores construyeron una red de receptores de radio de bajo coste, situados cerca de carreteras y zonas de aparcamiento, con un coste de tan solo 100 dólares. En total, recopilaron más de seis millones de mensajes de sensores. Dicha información podría revelar rutinas diarias, como las horas de llegada al trabajo o los hábitos de viaje.
También desarrollaron métodos para emparejar las señales de los cuatro neumáticos, para aumentar la precisión al identificar vehículos específicos que llegaban, se marchaban o seguían horarios regulares. El estudio probó que las señales pueden capturarse en movimiento y desde distancias superiores a 50 metros, incluso cuando los sensores están dentro de edificios o lugares ocultos. Esto hace que el rastreo encubierto sea técnicamente viable. Además, incluyen lecturas de la presión, que podrían revelar datos como el tipo de turismo o si un camión transporta cargas pesadas.
IMDEA Networks pide a las empresas fabricantes y las entidades reguladoras a «mejorar la protección en los futuros sistemas de sensores, reforzando así la ciberseguridad de los vehículos».
Sistema de Monitorización de Presión de Neumáticos
Es un elemento de seguridad clave en los vehículos modernos. Hay de dos tipos:
TPMS directo
- Usa sensores instalados en cada neumático.
- Mide la presión real (y a veces la temperatura).
- Es más preciso, pero también más costoso.
TPMS indirecto
- Utiliza los sensores del sistema ABS (como Sistema ABS).
- Detecta diferencias en la velocidad de giro de las ruedas.
- Es más económico, pero menos preciso.
Contribuyen a reducir el riesgo de accidentes por reventones; mejora la estabilidad del vehículo; y ayudan a mantener el control en condiciones adversas. Asimismo, mantienen la presión correcta reduce el consumo de combustible; evitan el desgaste irregular de los neumáticos; y alargan la vida útil de las ruedas.
En cuanto a su mantenimiento, los sensores de tipo TPMS directo funcionan con baterías que pueden agotarse. Requieren recalibración tras cambiar neumáticos o ajustar presiones, por lo que necesitan herramientas específicas en taller.







