Inicio BOADILLA DEL MONTE

El sacerdote Manuel Moreno regresa como vicario a Boadilla del Monte, el pueblo donde nació su vocación

0
Padre Manuel Moreno
Padre Manuel Moreno.

Su recorrido vital y espiritual le ha llevado de regreso a sus raíces, con un compromiso renovado y una marcada sensibilidad misionera.

El pasado 27 de junio el sacerdote Manuel Moreno fue nombrado por el obispo Ginés García Beltrán, juntos a otros nombramientos en la Diócesis de Getafe , vicario parroquial de la iglesia de San Cristóbal, en Boadilla del Monte, el lugar donde dio sus primeros pasos en la fe y descubrió su vocación sacerdotal.

Nacido y criado en Boadilla del Monte, cursó sus estudios en el colegio Príncipe Felipe y en el Instituto Máximo Trueba. Su formación religiosa comenzó en la parroquia de San Cristóbal, donde recibió la Primera Comunión y la Confirmación, esta última de manos del actual párroco, Julio Rodrigo Peral. Allí vivió una infancia profundamente marcada por la vida comunitaria y la fe cristiana.

En la celebración de su primera misa tras su regreso, recordó: «después de la Primera Comunión, como la mayoría de los leprosos del Evangelio que quedaron curados por Jesús, olvidé el regalo que el Señor me había hecho y me olvidé de Él». Sin embargo, aseguró que fue “gracias a la catequesis de Confirmación y a los grupos parroquiales” que recuperó su vínculo con Dios y sintió la llamada al sacerdocio.

En 2006 ingresó en el Seminario Mayor Nuestra Señora de los Apóstoles, en Getafe, donde inició su proceso de discernimiento y preparación. Años más tarde, fue ordenado diácono y destinado a Parla. En 2013 fue consagrado sacerdote y comenzó una trayectoria pastoral por diversas localidades de la diócesis como Arroyomolinos, Villaviciosa de Odón, Aranjuez y Rozas de Puerto Real.

Tengo un amor muy especial por las misiones

Durante su etapa en esta última localidad, además de desempeñar funciones parroquiales, fue formador en el Seminario Menor Inmaculada y San Dámaso. Allí acompañó a jóvenes en sus búsquedas vocacionales, ofreciéndoles guía espiritual, cercanía humana y herramientas para crecer en su fe. El propio Manuel afirma que este trabajo con adolescentes ha sido una fuente continua de enriquecimiento personal y pastoral.

Su regreso no es solo un retorno geográfico, sino también una oportunidad para continuar su misión desde el lugar donde todo comenzó. Explica: «Hace ya casi 20 años que dejé la parroquia, supongo que desde entonces habrán cambiado muchas cosas”. Con el nuevo cargo de vicario parroquial, se centrará especialmente en el acompañamiento de jóvenes, en sus procesos de formación cristiana y discernimiento vocacional.

Este impulso le ha llevado a buscar siempre el contacto con quienes más necesitan una palabra de esperanza o una presencia cercana.

Con una actitud de servicio, humildad y entrega, el padre Manuel inicia esta nueva etapa convencido de que su camino lo ha traído de vuelta con un propósito. “Le debo mucho a las oraciones de las Carmelitas”, añadió agradecido. “Y ahora solo pido poder servir al Señor aquí, donde comenzó todo, y hacer todo el bien posible”.

RECIBE NUESTRAS NOTICIAS DE FORMA SEMANAL

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí