Del 12 de diciembre al 12 de enero, presentará la obra ‘Mas allá del Principito’ en la sala Jardiel Poncela, protagonizada por Rafa Rojas y Esther Marco.
La historia se remonta al encuentro del desierto entre el Principito y un aviador. A medida que avanza la historia, muestra cómo decidió ser aviador y como se pierde el el personaje que esta desconectado de sí mismo y que a mediada que trascurre el tiempo recupera la conexión y su esencia.
Inspirada en la celebré obra ‘El Principito’, de Antoine de Sanint-Exupéry, pero con un enfoque diferente, la obra presenta una reflexión sobre la vida, la niñez y el paso del tiempo. La idea original es de Yane Bonin y el texto de Pilar Ávila donde se estrenará en el teatro Fernán Gómez en Madrid, que también acoge hasta el próximo 14 de diciembre el festival Grandes del Góspel.
El montaje cuenta con la participación del violinista Esther Marco, el diseñador de iluminación Julio Bao, el compositor y músico Alberto Torres y con la interpretación de Rafa Rojas.
Ávila ha explicado que «el tiempo de la niñez es el más inteligente que posee el ser humano, todos los habitantes de este planeta hemos pasado por la infancia siendo sabios. Crecer sin soltar a nuestro niño para no perdernos entre el tumulto sería nuestro mayor éxito. ‘Mas allá del Principito’ ofrece una propuesta teatral basado en la vida del autor y su obra universal, donde los valores fundamentales invitan a la reflexión constante sobre nuestra existencia y lo que dejamos abandonado al hacernos adultos».
Rafael Rojas
El ator madrileño destaca su trayectoria en teatro, cine y televisión. Con tan solo 16 años protagonizó un papel en ‘Tristeza de amor’ y luego en el teatro con ‘La Malquerida’ y ‘Así que pasen cinco años’.
Durante su trayectoria en televisión ha protagonizado papeles en: ‘La Casa de papel’, ‘Amar en tiempos revueltos’ y ‘Anoche en la India’.
Ahora von su papel en ‘Más allá del Principito’ se siente agradecido. «Se me da la oportunidad de poder encarnar al aviador y es cuando no solo me encuentro con el niño que llevo dentro y al que trato de mantener vivo cada día, sino a la persona grande que soy y que me hace tomar conciencia de la edad que tengo y del paso del tiempo de manera inescrutable. Todo un regalo. Gracias”.







