España suma ya 879 playas sin humo, consolidando una tendencia al alza en salud pública y protección ambiental.
Nofumadores demanda vincular la acreditación de Bandera Azul con ser Playa Sin Humo.
La iniciativa ‘Playas sin Humo’, impulsada por comunidades autónomas, municipios y asociaciones, ha incrementado el número de arenales hasta casi las 900 y reclama ahora sanciones más contundentes para reforzar su cumplimiento. Esta cifra, actualizada por Nofumadores.org marca una transformación significativa en apenas una década, cuando solo 15 aplicaban medidas similares.
La campaña de recogida de firmas en Change.org ya supera las 383.000 adhesiones. La asociación solicita una ley estatal que prohíba fumar en todas las playas del país y reclama que el Gobierno incluya esta medida en la próxima reforma de la Ley del Tabaco. El marco legal para sancionar esta conducta se encuentra en la Ley de Residuos y Suelos Contaminados de 2022. Su artículo 18 permite a los ayuntamientos establecer ordenanzas que penalicen fumar en la playa, por lo que instan a utilizar esta herramienta legal para proteger el medioambiente y la salud pública mediante multas efectivas, siguiendo el modelo de otras normas como el uso obligatorio del casco o el cinturón.
Galicia lidera en número de playas sin humo con 249 arenales, mientras que la Comunidad Valenciana destaca por su extensión costera protegida: más de 108 kilómetros libres, repartidos en 137 playas; solo la provincia de Alicante suma 64. El crecimiento en esta región incluye cambios normativos, con ayuntamientos como Finestrat o Calpe que ya sancionan con multas de hasta 750 euros.
Cataluña cuenta con 154 playas sin humo. En este territorio, la Diputación de Barcelona ha instado a 25 municipios costeros a regular y sancionar el consumo de tabaco, aportando ordenanzas tipo, señalización y respaldo institucional. Se espera que las nuevas normativas estén operativas en 2026.
Las Islas Baleares aplican un modelo de adhesión voluntaria, sin sanciones obligatorias, aunque este año se ha difundido un modelo de ordenanza para facilitar la regulación. Las islas cuentan con 53 playas libres de humo.
En el País Vasco, el municipio de Zarautz prepara una norma pionera con multas que podrían alcanzar los 3.000 euros, convirtiéndose en el primero de la región en aplicar un régimen sancionador claro.
Por el contrario, Andalucía presenta un desarrollo limitado. Solo el 14 % de sus playas están integradas en la iniciativa, con 58 arenales acreditados y sin voluntad generalizada de aplicar sanciones. La ciudad de Cádiz, por ejemplo, no ha incluido ninguna de sus playas urbanas en el programa.
Estas medidas podrían ser beneficiosas para el turismo, ya que facilitan espacios de salud a los turistas y se suman a otras en este sentido para hacerles la vida más fácil, como la que han implantado en restaurantes de algunos lugares de España como en Benidorm, en la que más de 30 restaurantes ofrecen sus cartas en ‘braille’.
Impacto ambiental
Esta solicitud se suma a la que hicieron el pasado septiembre para prohibir el tabaco y cigarros electrónicos en exteriores de la hostelería ante la recomendación de la Unión Europea, tal y como contó este medio.







