
La llegada de las altas temperaturas y el aumento de la radiación ultravioleta han disparado en redes sociales como TikTok e Instagram diversas tendencias de bronceado que los expertos califican de «auténtico riesgo para la salud».
La Dra. Trinidad Montero, dermatóloga del Grupo de Dermatología Estética y Terapéutica (GEDET) de la AEDV, ha advertido que prácticas como el ‘callo solar’, los tatuajes de sol o el uso de sprays nasales no solo dañan la piel de forma inmediata, sino que aumentan considerablemente las posibilidades de desarrollar cáncer cutáneo.
Una de las modas que más preocupa a los especialistas es el denominado ‘callo solar’. Esta práctica consiste en exponerse al sol de forma prolongada y sin protección alguna, bajo la falsa creencia de que la piel genera una «tolerancia» o capa protectora, tal y como abandera el futbolista del Atlético de Madrid Marcos Llorente. «Desde el punto de vista biológico, el bronceado no es salud, es una señal de daño», explica Montero, quien subraya que la piel no se protege, sino que responde a una agresión celular previa.
Por otro lado, los tatuajes de sol buscan crear diseños decorativos en la piel mediante quemaduras controladas, como está sucediendo con marcar la línea del sujetador del bikini. Al cubrir una zona con plantillas y exponer el resto a una radiación intensa, se genera un contraste que, según la experta, carece de cualquier seguridad estética. «No hay una forma segura de decorar la piel usando radiación ultravioleta; el resultado es un daño directo en el ADN celular», afirma la dermatóloga.
Recuerdan el papel carcinógeno de la radiación ultravioleta.
Asimismo, han ganado popularidad los sprays nasales de bronceado, productos que suelen contener melanotan, una sustancia sintética no autorizada. Aunque se comercializan con sabores atractivos, pueden provocar efectos secundarios graves como hipertensión, náuseas, cambios en los lunares e incluso se investigan como posibles factores de riesgo para el melanoma oral.
Evidencia científica y salud pública
A nivel nacional, las autoridades sanitarias y sociedades científicas mantienen un seguimiento estricto sobre estas conductas de riesgo. La Academia Española de Dermatología y Venereología (AEDV) recalca que el uso de dispositivos de bronceado artificial y la exposición excesiva son las causas principales del envejecimiento prematuro.
Finalmente, los dermatólogos insisten en que el objetivo de la fotoprotección debe ser reducir la dosis de rayos UV recibidos y no facilitar exposiciones más largas. Las tendencias que buscan el bronceado rápido o extremo, ya sea mediante aceleradores químicos o técnicas de quemadura, comprometen la integridad cutánea a largo plazo y deben ser evitadas por completo.
La recomendación dermatológica sigue siendo buscar sombra, evitar el sol fuerte del mediodía, usar ropa, gafas y sombrero, y aplicar un fotoprotector de amplio espectro SPF 30 o superior, reaplicándolo cada dos horas.
Cáncer de piel
En España, el cáncer de piel ligado a la exposición solar siguió aumentando en 2024 y en 2025, con especial atención al melanoma, que es el tipo más agresivo. En el primer año hubo un total de 20.854, de los que 7.881 fueron el último; y por su causa fallecieron 1.195 personas. El pasado año las estimaciones apuntan a 9.400 casos, según cifras de la Sociedad Española de Oncología Médica.







